Plandentic
Planificación de tratamientos

Diagnostica en visual. Construye el tratamiento de forma interactiva. Lo demás viene solo.

La mayor parte de la planificación ocurre en la cabeza del dentista, entre la exploración y la explicación. Plandentic le da a ese razonamiento un espacio visual e interactivo. Un odontograma con la lógica dental incorporada. Una capa de tratamiento donde ordenas fases, comparas y afinas antes de comprometerte.

Sin tarjeta de crédito

  1. Paso 1 Diagnóstico
  2. Paso 2 Tratamiento
  3. Paso 3 Documento
  4. Paso 4 Envío
La realidad de hoy

Ya planificas el tratamiento. Lo que no tienes es una herramienta para hacerlo.

Todo dentista planifica el tratamiento. La cuestión es dónde vive esa planificación y si sobrevive al momento en que el paciente sale por la puerta.

Software

El odontograma del software de gestión

Tu software de gestión se ocupa de la agenda y la facturación. El odontograma, si lo tiene, se diseñó para registrar, no para construir propuestas. Desplegables para asignar hallazgos. Sin respuesta visual. Sin forma de enseñarle al paciente lo que le recomiendas ni de explorar alternativas antes de decidir.

De palabra

La explicación de palabra

El dentista explica el tratamiento en persona. El paciente asiente. Y luego se va a casa sin nada: ni documento, ni imagen, ni una referencia que compartir con su pareja o repasar cuando se le olviden los detalles. La planificación existió. El paciente simplemente no se la puede llevar.

Manual

El documento hecho a mano

Un archivo de Word o una impresión del software de gestión con códigos de procedimiento y totales. Cuesta trabajo, queda genérico y no ayuda al paciente a entender de verdad lo que se le está recomendando. Mejor que nada, pero poco más.

El configurador

Un odontograma que piensa como un dentista.

El configurador de Plandentic es lo primero que ves al abrir la aplicación: sin configuración previa y sin necesidad de una historia clínica para empezar. Toca un diente. Elige un hallazgo. El odontograma se actualiza al instante con marcas visuales claras.

Las ilustraciones son deliberadamente sencillas y legibles. Pero por debajo la lógica es profunda: reglas dentales, relaciones entre hallazgos y dependencias de tratamiento te guían en cada decisión. El sistema piensa contigo, no contra ti.

Configurador de Plandentic con el odontograma interactivo y las marcas de diagnóstico
  • Diagnóstico con respuesta visual

    Toca un diente, elige un hallazgo y el odontograma lo muestra al momento. Marcas visuales y estados por color. El diagnóstico se construye mientras piensas, no después.

  • Fases y secuencia

    Estructura los casos complejos en fases: higiene, cirugía, prótesis. Arrastra para reordenar. Añade o quita etapas y mira cómo se recoloca el plan. El razonamiento clínico, a la vista.

  • Prueba enfoques antes de decidir

    Crea la opción A (implante) y la opción B (puente). El paciente ve las dos una junto a otra. ¿Cambias de idea? Ajustas una fase, cambias el enfoque: nada queda cerrado hasta que envías.

  • Tus procedimientos, tus precios

    Añade diagnósticos propios. Define tus procedimientos y servicios. Fija los precios con tus márgenes. El sistema se adapta a cómo trabaja tu clínica, y no al revés.

  • Control por voz: con guantes y las manos libres

    Estamos incorporando el control por voz al configurador. Dicta diagnósticos y tratamientos mientras tienes las manos ocupadas. Pensado para la realidad de la clínica: guantes puestos y paciente en el sillón.

El resultado

Tú planificas el tratamiento. El documento sale solo.

Mientras avanzas por el diagnóstico y el tratamiento, un documento profesional se va montando de fondo. Con la marca de tu clínica. Odontograma visual. Fases de tratamiento ordenadas. Precios transparentes.

No has abierto ninguna plantilla. No has copiado y pegado la descripción de ningún procedimiento. El documento es un subproducto de tus decisiones clínicas, no una tarea aparte.

Si quieres retocarlo, un editor avanzado te da el control total: cambiar el tamaño de las imágenes, editar el texto, mostrar u ocultar los precios, insertar escaneados intraorales en 3D. Pero en la mayoría de los planes, lo que se genera ya tiene nivel para enviarse tal cual.

Empieza como borrador, sin paciente asignado. Cuando esté listo, vinculas al paciente, lo revisas y envías un enlace seguro. O descargas un PDF de alta fidelidad.

Tu equipo

Un plan. Varias manos. Cada persona hace lo que mejor sabe hacer.

En una consulta individual, una sola persona lo hace todo, y el configurador es lo bastante rápido para eso. En un equipo, el trabajo se reparte solo.

El auxiliar

Abre el configurador justo después de la exploración. Registra el diagnóstico en el odontograma mientras el dentista sigue con el paciente. Las marcas visuales son tan intuitivas que registrar no obliga a adivinar nada.

El dentista

Revisa el diagnóstico y define el tratamiento. Añade fases, prueba alternativas, elige procedimientos. La decisión clínica que solo puede tomar el dentista ahora lleva minutos, no una sesión aparte.

El coordinador

Recoge el testigo. Revisa el documento generado, ajusta la redacción si hace falta, vincula al paciente y envía el enlace seguro. A partir de aquí todo es comunicación y conversión.

Clínica

El auxiliar empieza antes incluso de que el paciente se levante del sillón. Cuando el dentista lo revisa, la mitad del trabajo ya está hecha. El coordinador lo envía mientras el dentista está en la siguiente cita.

Lee la historia de la clínica
Grupo

El mismo flujo, estandarizado en todas las sedes. Cada dentista usa la misma herramienta, todos los planes se ven igual y cualquier incorporación aprende el sistema en un día.

Inteligencia incorporada

Los datos de tu planificación se convierten en información de negocio.

Como todos los planes de tratamiento pasan por el configurador (cada diagnóstico, cada servicio, cada precio, cada desenlace), Plandentic acumula datos que tu software de gestión nunca recoge de esta forma.

¿Qué servicios usas más? ¿Cuáles son tus márgenes reales por procedimiento? ¿Qué opciones de tratamiento se aceptan con más frecuencia? ¿Dónde se concentran los ingresos y por dónde se escapan? No son preguntas para las que tengas que montar informes. Las respuestas aparecen solas mientras trabajas.

Esto no es un módulo de informes. Son datos que se acumulan con tu planificación diaria (volumen por servicio, márgenes, tasas de aceptación, evolución de ingresos) y que te dan a ti y a tu clínica la visibilidad necesaria para decidir mejor sobre precios, cartera de servicios y dónde poner el foco.

En desarrollo El futuro del configurador

De la radiografía al diagnóstico, con la IA como segundo par de ojos.

Es una de las funciones más ambiciosas de nuestra hoja de ruta. Subes una radiografía panorámica y el sistema la superpone directamente sobre el odontograma. La visión por ordenador analiza la imagen y señala los hallazgos sospechosos: caries, pérdida ósea, ausencias, lesiones periapicales. El paso de diagnóstico se rellena solo.

Tú revisas lo que propone la IA. Confirmas, ajustas o descartas: tu criterio clínico tiene siempre la última palabra. Pero en lugar de registrarlo todo desde cero, partes de una propuesta ya estructurada. En panorámicas complejas, eso marca una diferencia real.

Es un camino largo. El diagnóstico asistido por IA en odontología exige una validación extensa, autorizaciones regulatorias (FDA, MDR europeo) y pruebas clínicas rigurosas. Nos hemos comprometido a hacerlo bien, no rápido. Pero cuando llegue, cambiará de raíz la forma en que arranca la planificación.

Radiografía panorámica con los hallazgos detectados por IA superpuestos sobre el odontograma

Mira a qué podrían estar diciendo que sí tus pacientes.

Empieza a crear planes de tratamiento a la altura de tu trabajo.