En desarrollo El futuro del configurador
De la radiografía al diagnóstico, con la IA como segundo par de ojos.
Es una de las funciones más ambiciosas de nuestra hoja de ruta. Subes una radiografía panorámica y el sistema la superpone directamente sobre el odontograma. La visión por ordenador analiza la imagen y señala los hallazgos sospechosos: caries, pérdida ósea, ausencias, lesiones periapicales. El paso de diagnóstico se rellena solo.
Tú revisas lo que propone la IA. Confirmas, ajustas o descartas: tu criterio clínico tiene siempre la última palabra. Pero en lugar de registrarlo todo desde cero, partes de una propuesta ya estructurada. En panorámicas complejas, eso marca una diferencia real.
Es un camino largo. El diagnóstico asistido por IA en odontología exige una validación extensa, autorizaciones regulatorias (FDA, MDR europeo) y pruebas clínicas rigurosas. Nos hemos comprometido a hacerlo bien, no rápido. Pero cuando llegue, cambiará de raíz la forma en que arranca la planificación.